Esther
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« : 12 de Marzo de 2010, 06:29:50 pm » |
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SOCIEDAD La CAV tramita 1.500 denuncias al año por menores desaparecidos La cifra de 2009 "engorda" por las escapadas de los centros de menores tutelados
Desavenencias familiares, problemas con los estudios y falta de adaptabilidad a los centros son las causas más habituales
n.g. - Viernes, 12 de Marzo de 2010 - Donostia. La Ertzaintza recibió el año pasado 1.555 denuncias por desaparición de menores, resueltas en su mayoría, aunque no todas. Una cantidad que puede resultar un poco desorbitante -cuatro desapariciones, de media, al día-, aunque desde el Departamento vasco de Interior matizan que, muchas de ellas, responden a menores tutelados por las diputaciones que se escapan de los centros y regresan "a las pocas horas o días". Además, añaden que hay que tener en cuenta que "la misma persona desaparece varias veces a lo largo del año".
Habitualmente, ante un caso de desaparición de una persona mayor de edad que, en principio, se ha podido marchar por propia voluntad y se encuentra en plenas facultades psíquicas, la Policía suele esperar unas 24 horas, por si regresa. Cuando no es así y, sobre todo, cuando la denuncia alude a un menor, "la búsqueda se inicia desde el momento cero".
Así fue, por ejemplo, en el caso de Iker E., el chico de doce años que mantuvo en vilo durante la noche del lunes, la madrugada del martes y gran parte de esa jornada a todo el municipio de Amorebieta.
El alcalde del municipio apuntó que la desaparición de Iker se debió a una disputa familiar. Según los datos aportados por la Ertzaintza a este periódico, las causas, en el caso de los menores, "suelen ser variadas". "Van desde las desavenencias familiares hasta los problemas con los estudios o la falta de adaptabilidad en lo que respecta a los menores de centros y pisos de acogida", explican desde Interior.
Un caso, una investigación El protocolo que se sigue cuando la Er-tzaintza recibe una denuncia por desaparición de una persona "se individualiza teniendo en cuenta el perfil del desaparecido, la edad, el entorno familiar y de amigos, las costumbres, los hábitos, las rutinas diarias, etcétera". Con todas estas variables estudiadas, comienza el trabajo a partir de distintas hipótesis.
Asociaciones de familiares de desaparecidos aconsejan que lo primero que hay que hacer es reflexionar y valorar las costumbres y hábitos de la persona desaparecida, hablar con quien haya podido verla ese día, hacerse una primera hipótesis de lo que ha pasado y, si no hay una explicación clara, acudir a la Policía.
Retirar carteles Extender la noticia a través de los medios de comunicación convencionales e Internet es fundamental para conseguir la mayor difusión en el menor tiempo posible. Pero igual de importante es retirar tanto la denuncia como los carteles o fotografías expuestos cuando se resuelve el caso. "Es difícil establecer una estadística absolutamente fiable acerca del número de personas que todavía permanecen en archivos policiales desaparecidas porque hay apariciones que, a veces, no se comunican y el caso continúa abierto de una manera ficticia", advierten desde Interior.
Algunos notificados en Euskadi proceden de otras partes del Estado porque los comunicantes piensan que se pueden haber dirigido hacia aquí. "A no ser que sea localizado aquí, en raras ocasiones se llega a saber si la persona ha llegado a aparecer o no", añaden.
El Ministerio del Interior anunció en verano del año pasado la creación de una Base de Datos de Personas Desaparecidas y Cadáveres sin Identificar que, en principio, podrá paliar estas deficiencias, porque contará con datos de todas las policías, incluidas las autonómicas.
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